Cuando sentimos sed, es una llamada de emergencia de nuestro cuerpo avisándonos que necesita una fuente de agua. No debemos esperar a sentirla, tomando 2 litros de agua diariamente evitaremos que nuestro cuerpo se deshidrate.

El agua constituye el alimento fundamental e indispensable para cualquier ser viviente. Cuando sentimos la boca seca es debido a que el cuerpo, a falta de líquido utiliza el agua de algunas glándulas que la usan en exceso o es menos indispensable. Esta señal se convierte en un mensaje que llega al cerebro y éste a su vez lo transforma en mensaje de sed. No todas las señales de las mucosas deshidratadas se traducen en una sensación de sed; sólo lo hacen aquellas que provienen de unos receptores situados en la lengua y alrededor de las glándulas salivares.

Hay otro tipo de señales que procede de la sangre y se produce cuando aumenta en ella el nivel de azúcares o de algunas sales (sodio o cloro).

Ésta es la causa por la cual sienten demasiada sed los diabéticos y todos aquellos sujetos que han ingerido un alimento muy salado. (En los bares o restaurantes ofrecen tapas saladas para provocar la sensación de sed y que tú consumas más bebidas).

Normalmente eliminamos el agua a través de la orina, sudor, heces y la respiración; eliminamos alrededor de 700 ml de agua, esta cantidad se incrementa dependiendo de la actividad que realizamos, por ejemplo: un jugador de fútbol llega a peder hasta 2 litros de agua durante el partido, un ciclista pierde hasta 4 litros de agua en una carrera.

Existen algunas creencias de que sí bebemos más agua sudaremos más, esto es falso así como, que es malo beber agua inmediatamente después de haber hecho ejercicio y sudado en exceso, es indispensable reponer el agua perdida, evitando bebidas heladas cuando estemos muy acalorados.

Perdemos muchos líquidos cuando tenemos diarrea o vómito, esto es muy peligroso sobre todo en niños pequeños porque se presenta la deshidratación.

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